El juicio oral por las causas Hotesur y Los Sauces vuelve a colocar a Cristina Fernández de Kirchner y a su hijo, el diputado nacional Máximo Kirchner, en el centro de una investigación judicial por presunto lavado de activos. El proceso unificado está previsto para comenzar el viernes 23 de octubre, luego de que la Cámara Federal de Casación Penal resolviera reunir ambos expedientes.
La acusación fiscal sostiene que, a través de sociedades hoteleras e inmobiliarias vinculadas con la familia Kirchner, se habrían canalizado fondos mediante contratos de alquiler y operaciones comerciales que no responderían a una actividad económica genuina. Entre los elementos que serán examinados figuran documentación financiera, cheques, contratos y registros relacionados con propiedades y empresas.
En el expediente Los Sauces se investigan operaciones inmobiliarias y pagos realizados por firmas vinculadas con empresarios como Lázaro Báez y el Grupo Indalo. En Hotesur, el eje está puesto en los pagos vinculados con la explotación de hoteles de la familia, entre ellos el Alto Calafate.
Las imputaciones deberán ser examinadas durante el proceso, con la presentación de las pruebas y los argumentos de las partes. La unificación permitirá que los hechos sean analizados en un mismo debate, aunque las responsabilidades individuales deberán determinarse judicialmente. Las acusaciones no equivalen a una condena.
