Un informe satelital de Greenpeace expuso el avance de los desmontes en el Gran Chaco.
Un relevamiento realizado mediante la combinación de imágenes satelitales y monitoreo de campo por la organización ambientalista Greenpeace reveló que durante los diez meses del año transcurridos se perdieron más de 73.000 hectáreas de bosque nativo en la región del Gran Chaco argentino. Las mediciones ubican la mayor concentración de la tala de árboles en las provincias de Chaco, Santiago del Estero, Formosa y Salta.

El informe ambiental destaca que una porción significativa de la deforestación se ejecutó de manera ilegal sobre áreas protegidas por la Ley de Bosques para ampliar campos agrícolas y ganaderos. Los ecologistas advirtieron sobre el impacto directo de esta destrucción vegetal en el ecosistema, ya que la ausencia de montes nativos reduce la absorción hídrica de los suelos y multiplica la gravedad de las inundaciones provocadas por el fenómeno de El Niño.
