La crecida del río Paraná mantiene en alerta a las poblaciones ribereñas y obliga a reforzar las medidas de prevención ante posibles situaciones de aislamiento o evacuación. En ese escenario, la planificación es fundamental para proteger a las personas y también a los animales que forman parte de cada hogar.

Ante una emergencia, se recomienda preparar con anticipación una mochila con documentación, medicamentos, agua potable, alimentos y elementos básicos para varios días. Si hay mascotas, es importante sumar alimento, recipientes, correas, transportadoras y, cuando corresponda, los certificados de vacunación.

Si el agua comienza a avanzar sobre la vivienda o las vías de salida quedan comprometidas, no hay que esperar hasta el último momento para pedir asistencia. Es fundamental seguir las indicaciones de los equipos de emergencia, evitar circular por sectores inundados y no intentar atravesar corrientes de agua.

Los animales deben ser incluidos en el plan de evacuación desde el comienzo. Dejarlos atrás puede ponerlos en riesgo y complicar las tareas de rescate. En caso de quedar aislados, hay que comunicarse con las autoridades y brindar información precisa sobre la ubicación y la cantidad de personas y animales que necesitan ayuda.