La crecida del río Paraná genera un panorama preocupante para Paso de la Patria, uno de los principales destinos turísticos de Corrientes. Las previsiones hidrológicas anticipan que el nivel del agua continuará elevado durante los próximos meses, una situación que amenaza con afectar la actividad turística durante la temporada de verano.

El director de Defensa Civil de Corrientes, Bruno Lovinson, advirtió que el río podría alcanzar los 7,30 metros el martes 20 de octubre. Sin embargo, esa marca no sería el punto máximo de la creciente, ya que las proyecciones indican que el nivel podría continuar aumentando después de esa fecha.

El escenario genera preocupación en una localidad cuya actividad económica está estrechamente vinculada con el río, las playas, la pesca deportiva y los servicios que se ofrecen a los visitantes.

Un verano marcado por la incertidumbre

La permanencia del agua en niveles elevados podría limitar el uso de las playas y dificultar el desarrollo de actividades recreativas y náuticas. También podría afectar a alojamientos, comercios, prestadores turísticos y propietarios de inmuebles que dependen del movimiento de visitantes durante los meses de mayor actividad.

Las previsiones que manejan las autoridades indican que la situación podría extenderse, al menos, hasta febrero. Por ese motivo, existe preocupación por la posibilidad de que el destino atraviese una temporada turística muy complicada.

Incluso se advirtió sobre el riesgo de que la creciente alcance niveles comparables o superiores a los registrados durante la histórica inundación de 1982. Se trata de un escenario de preocupación que dependerá de cómo evolucione el comportamiento del río.

Impacto regional

Las consecuencias no se limitarían a Corrientes. Paso de la Patria también recibe visitantes y propietarios de inmuebles provenientes del Chaco, por lo que una temporada afectada podría repercutir en las decisiones de viaje, los gastos de las familias y los ingresos de los prestadores de servicios de ambas provincias.

Por ahora, el comportamiento del Paraná será el principal factor para evaluar la magnitud del impacto. La continuidad de la creciente mantiene la incertidumbre sobre las condiciones en las que la localidad podrá recibir a los turistas durante el verano.

Redacción ELN