Dos instituciones estatales de Formosa que alojan a niños, niñas y adolescentes quedaron bajo cuestionamiento tras una serie de denuncias por presuntos maltratos físicos y psicológicos, privación de alimentos y administración de medicamentos con fines de sedación.

Las acusaciones involucran al hogar Remedios de Escalada y a la residencia para niñas y adolescentes Renacer, establecimientos ubicados a pocos metros entre sí y que, compartirían personal.

La diputada provincial Gabriela Neme, abogada de una de las madres involucradas, denunció posibles castigos y privación de alimentos. A esas acusaciones se sumó la presentación judicial de un exempleado del hogar Remedios de Escalada, quien habría señalado situaciones de maltrato contra varios niños, incluido uno con discapacidad.

Los hechos denunciados deberán ser investigados para determinar qué ocurrió y establecer eventuales responsabilidades.

El caso de un niño de 11 años

Entre las situaciones expuestas figura la de un niño de 11 años que había sido alojado en el hogar Remedios de Escalada después de un episodio de violencia familiar.

Según el relato difundido, el menor manifestó haber sufrido maltratos dentro de la institución y expresó su deseo de regresar con su madre. En septiembre escapó del establecimiento.

Posteriormente, una resolución judicial ordenó su traslado a la casa de su abuela materna, en Corrientes. Según la información publicada, su situación quedó bajo intervención de un juzgado de familia de esa provincia después de una nueva fuga.

El caso plantea interrogantes sobre las condiciones de alojamiento, las medidas de protección y el seguimiento de la situación familiar del niño.

Una joven denunció el suministro de medicamentos

Otra de las declaraciones corresponde a Sara Ramírez, de 18 años, quien afirmó haber sufrido maltratos durante su permanencia en la residencia Renacer.

La joven sostuvo que durante su internación les suministraban medicamentos como clonazepam y diazepam. Su testimonio forma parte de las denuncias sobre el uso de psicofármacos y las condiciones de atención dentro del establecimiento.

Su madre también manifestó dificultades para mantener el contacto con ella y aseguró que no podía visitarla ni recibía información suficiente sobre su situación.

Investigar las denuncias y garantizar la protección

Los testimonios difundidos ponen el foco en los mecanismos de supervisión de las residencias estatales, los protocolos de atención, la administración de medicamentos y el contacto de los menores con sus familiares.

Será necesario determinar si existieron incumplimientos en los procedimientos de cuidado, si las prácticas denunciadas ocurrieron y quiénes podrían ser responsables.

Hasta que avance la investigación, las acusaciones deben considerarse denuncias pendientes de verificación. La prioridad es esclarecer los hechos y garantizar la integridad y los derechos de los niños, niñas y adolescentes alojados en esas instituciones.

Redacción ELN

Fuente: Border Periodismo