Postulantes y gremios advierten sobre maniobras para dar de baja listas de mérito y favorecer nombramientos a dedo.

El Tribunal de Cuentas de la Provincia del Chaco se encuentra nuevamente envuelto en un fuerte escándalo institucional tras reflotar severas denuncias por supuestos manejos opacos y acomodos en el ingreso de personal. El malestar se generó ante la posibilidad de que las autoridades decidan dar por caída la lista de orden de mérito surgida del concurso público realizado el año pasado, donde participaron más de 8.000 aspirantes y 569 postulantes aprobaron todas las instancias de evaluación.

Desde los sectores afectados advierten que la maniobra buscaría declarar caduco el listado —que insólitamente se estableció con una vigencia de solo un año— para continuar nombrando a amigos y familiares de la cúpula institucional de manera directa. La práctica habitual denunciada consiste en incorporar a los allegados como personal de maestranza para luego recategorizarlos rápidamente en cargos jerárquicos con sueldos millonarios, vulnerando los derechos de los agentes de carrera y frustrando las expectativas de los jóvenes que aprobaron los exámenes de idoneidad.